diciembre 03, 2009

Enoturismo, venta directa y agencias de viaje

Esta tarde hablaba con una persona vinculada a una Ruta de una D.O. Me comentaba acerca de los productos de algunos de sus socios y me preguntaba mi opinión para la comercialización a través de canales intermediarios, agencias de viajes, operadores de eventos etc. Me comentaba igualmente si yo estaría interesada en comprar estos productos y distribuirlos a través de las agencias de nuestro grupo. Mi respuesta ha sido bastante tajante. “No”.

Los productos básicos no eran malos, ni muchísimo menos pero un operador de turismo debe ganar dinero con su trabajo y un bodeguero también. ¿Cómo nos repartimos el precio de una entrada a una bodega de 5 euros? ¿Le cargo a mi cliente un coste fijo como las aerolíneas, de 12 euros por hacerle una reserva? Seguro que no va a estar dispuesto a pagármelo, casi le triplico el precio. ¿Cuánto le voy a pedir al bodeguero por mi intermediación? -¿Un 20% en plan mayorista?- ¿Cuántas entradas tengo que venderle para que euro a euro me resulte una cantidad rentable? ¿Y cómo hacemos las reservas? -¿Mando un correo a la bodega para no incurrir en gastos, espero que me contesten, llamo de nuevo al cliente, le paso un bono por correo electrónico al cliente, genero una factura al bodeguero por la comisión etc., etc.?

Aunque he puesto un caso extremo, hay cosas que no son factibles. Hay productos que una bodega o cualquier otro tipo de proveedor enoturístico, debe vender directamente: visitas a la bodega, visitas al viñedo, paquetes sencillos etc. y para ello debería contar con los medios técnicos adecuados, para automatizar al máximo los procesos de reserva con el cliente final. No veo factible pagar a un empleado en una bodega para atender telefónicamente a clientes que nos dejarán 10 euros y encima no comprarán vino en la bodega.

Para la intermediación debemos reservar ciertos productos. A la hora de seleccionar cuáles deben ser estos productos, creo que la respuesta hay que buscarla en la tipología de clientes y en mercados. ¿Tengo producto para una tipología de clientes que no llega a mi empresa y la que tampoco yo puedo acceder comercialmente? Si la respuesta es sí, lo mejor sería coordinarse con quien sí tiene esos clientes y trabajar de forma conjunta.

Por poner un ejemplo. ¿Puedo montar pequeñas reuniones para empresas en mi bodega? ¿Puedo llegar a las empresas y venderles mi producto? Quizás pueda llegar a las empresas locales por lo tanto no buscaré la intermediación de los agentes emisores de mi zona y quizás mis aliados deba buscarlos en mercados más alejados, generadores de eventos y reuniones.

En resumen. Canales de venta para cartera de productos, segmentados según mi accesibilidad a los mercados de compra. Mercados que puedo dominar y a los que tengo acceso, venta directa si conozco el producto, si no conozco el producto aunque tenga acceso al mercado, habrá que evaluar si es factible la intermediación, ellos son los especialistas. Mercados que no puedo dominar, o bien los abandono, o bien me busco aliados, sean agentes de viaje, expertos en incentivos, grupos etc.

Pero por supuesto, todo es discutible.


(c) Alicia Estrada.

noviembre 29, 2009

Enoturismo en Montilla-Moriles

Acabo de regresar de Montilla-Moriles , de un magnífico enoviaje, englobado dentro del marco general de la Feria Andaluza Vitivinícola y del Turismo Gastroenológico . Su objetivo era propiciar el encuentro de profesionales de la comercialización con los empresarios del territorio.

Además del consabido work-shop entre compradores y vendedores, tuvimos la oportunidad cada uno de los operadores, de contar nuestra experiencia profesional con el enoturismo y presentar nuestra empresa. Por supuesto disfrutamos de muchos momentos para acercarnos a lagares, bodegas, casas rurales, hoteles… con oferta enoturística. De las bondades de la restauración montillana, de su variadísima oferta y de sus deliciosos postres, no voy a escribir nada –tendría tanto que decir-. Simplemente os invito a conocerlos en primera persona.

Me gustó Montilla-Moriles. Me gustó mucho el empuje de las mujeres ante los proyectos de enoturismo y su compromiso con el territorio. No es que no hubiera hombres, los había, pero me topé con un grupo de mujeres cargadas de vitalidad, de compromiso con su proyecto y esto siempre es muy destacable. Me encantó conocer a Rafaela, propietaria de una preciosa casa rural del siglo XVI, Finca Buytron , (Me bautizó como “estrellitas” por que no paré de informar sobre las altas y bajas de las estrellas Michelín). Me gustó mucho visitar la Bodega Perez Barquero de la mano de Adela Córdoba, su directora de marketing y de Teresa Portero. Me alegro mucho de haber loado sin ningún pudor su Pedro Ximénez de Finca La Estacada “una experiencia entre celestial y sublime”, sí, creo que eso les dije. Me gustó la fuerza de Charo Jiménez enseñándonos su Lagar de La Primilla y otros tantas amigos y amigas que nos mostraron sus casas y sus proyectos con mucho cariño y enorme profesionalidad.

Creo que encontrar dentro de una feria dirigida al cliente final, un apartado para el encuentro de profesionales compradores y comercializadores, es también un acierto y entiendo el esfuerzo que esto significa para la organización, esfuerzo que en gran medida le debemos a otras mujeres, las de Bacustravel. No me quiero olvidar tampoco en este apartado de Arturo Barbero, de Drakond , cuyas notas de cata, en documento escrito, con todos los vinos degustados, fueron realmente útiles y generadoras de experiencia y buen recuerdo.

Tuvimos ocasión de conocer el proyecto de la Ruta Montilla Moriles más a fondo y me pareció especialmente destacable el desarrollo de la Red Vinarea, unos espacios en torno a la cultura del vino, jalonando los distintos pueblos de la ruta y que permitirán dar coherencia al proyecto y reforzar la territorialidad de éste. Cada espacio está tematizado en torno a un elemento diferenciador: arte moderno, gastronomía, arqueología, naturaleza etc. Lo mejor es que su apertura está prevista para el 2010, así que espero los disfrutemos enseguida.

Podría señalar muchísimos aspectos que me llamaron la atención. Una buena señalización en general, bien diseñada además; productos enoturísticos muy cohesionados en torno al Pedro Ximénez como catalizador que yo creo que aún hay que reforzar más y destacar como elemento diferenciador; un enorme patrimonio cultural y patrimonial en torno a la cultura del vino: lagares, gastronomía muy diferencial, formas de hacer el vino enraizadas con el pasado como los vinos de tinaja; y cómo no el gran valor patrimonial y arqueológico de los vinos criados bajo velo de flor y sin encabezar, algo único en el mundo.

Por último, no querría terminar este rápido repaso, sin enviarles un abrazo muy grande a mis compañeros de ruta, a Carlos Serra Bruguera y a su esposa , dos expertos en oleoturismo y aceite; a Natalia Gracia y Javier de Somontano , a Gemma y a Ignacio Galañena de Entrevinos y cómo no a Pilar Mora del Incaming del Corte Inglés, unidas para siempre por la maloláctica y los polifenoles, cuyas vidas, Dios y los enólogos, guarden muchos años.

Volveremos.

(c) Alicia Estrada. 2009.

noviembre 23, 2009

Enoturismo y restauración

"Beati Hispani quibus bibere vivere est." Julio César. (Atribuido...)

Hablar de enoturismo es mucho más que hablar de bodegas. Es hablar de enotecas, de hoteles, de alojamientos rurales, de comercio de proximidad, de espacios de vino y por supuesto de restaurantes y bares.

Aunque el endurecimiento de las medidas antialcohol para temas de conducción nos ha sensibilizado a todos, rebajando el consumo de vino en el sector Horeca, sigo pensando que somos un país donde el vino y su cultura caminan próximos a cualquier evento social, familiar, de amigos etc. De ahí la fuerte impronta que una buena colaboración de estos profesionales con nuestro sector, podría suponer para el enoturismo y la sensibilización de los usuarios para conocer y profundizar en el mundo del vino, el primer escalón de la curiosidad del enoturista.

En el Vademecum del Enoturismo Europeo que conforma la base inicial sobre la que trabajan aquellos territorios que desean contar con un reconocimiento como “Ruta europea del vino” en los servicios que se exigen al territorio, se habla entre otros de 1 punto de restauración como obligatorio y 3 servicios turísticos/vitivinícolas, que pueden ser un alojamiento, restauración, comercio, enoteca, agencia de viajes receptiva, centro del interpretación del vino etc.

Es decir, en un país como España, que tenía en 2007 el mayor consumo de vino en el canal Horeca del mundo, una ruta europea del vino puede figurar como tal, sin tener ninguna enoteca asociada, ningún bar de copas y un único restaurante. ¿Por qué está el canal Horeca reñido de esta forma con el mundo del vino y su cultura?

No soy una experta en el tema pero puedo aportar mi punto de vista al respecto y sería estupendo que entre todos completáramos las razones.

Falta formación en el canal Horeca, falta personal especializado y conocedor del vino, las rotaciones son enormes y en general hay poca inversión en formación. En este sentido me ha parecida interesantísima la iniciativa que en Logroño están llevando a cabo, de formar a los propietarios de bares y restaurantes sobre las bondades del enoturismo y lo que puede aportar a su negocio. Lo he leído en al página de comunidad de Virgina Borges, siempre muy activa en sus planteamientos.

Siguiendo con las razones de la falta de sintonía entre el canal Horeca y cultura del vino, diría también que en nuestro país hay poca costumbre en restauración del vino por copas, aunque vamos mejorando evidentemente. Esta práctica fomenta el consumo “emocional y experiencial” del vino, en maridaje con la gastronomía, y nos aleja del simple consumo. La experiencia nos acerca positivamente a la cultura del vino y nos prepara para mayores descubrimientos.

Otra razón. El precio del vino en muchos restaurantes es desmesurado y se multiplica por 3 y aún más, lo que desanima a los clientes y les apega al tristemente “vino de la casa” o la DO clásica que suma costumbre y no abre nuevas experiencias. Si a esto le añadimos que algunos sumilleres de restaurantes lejos de propiciar un acercamiento al vino y su cultura, asustan a sus clientes con su pedantería superlativa, entenderemos porque para muchos usuarios el mundo del vino aparece como algo distante y al que no se atreven a acercarse, por humildad simplemente.

Creo que el canal Horeca tampoco ha entendido muy bien lo que significa la palabra “promoción” pues se hace muy poco uso de ésta en los restaurantes y bares. A menudo propietarios de restaurantes me han hablado de la dificultad para vender vinos de su propia DO a sus clientes. De acuerdo, no es fácil, pero si quieres que prueban vinos de tu territorio, empieza por invitar a tus clientes. Contar para ello con la colaboración de las propias bodegas o distribuidores, no creo que sea tan difícil y el resultado seguro que es bueno.

Y de la unión vino y gastronomía… ya hemos hablado en tantas ocasiones… ocasiones muchas veces perdidas.

(C) Alicia Estrada, 2009.

noviembre 17, 2009

Enoturismo en Portugal (2)

Tengo gustos muy simples. Me satisfago con lo mejor (Oscar Wilde)

Siguiendo con mi breve paseo enoturístico por Lisboa, en la Jornada organizada por la Universidad Lusófona, tuve la ocasión de compartir una mesa muy interesante, entre otros, con el Presidente de la Entidad Regional de Turismo del Alentejo, Dr. Ceía da Silva. De la presentación del representante del Alentejo me quedé con dos ideas que me gustaría compartir hoy con vosotros.

Por un lado la necesidad de generar masa crítica cuando hablemos de verdaderos destinos enoturísticos, algo muy diferente a ser simplemente un territorio de vino. Comentaba el Dr. Da Silva sobre la necesidad de generar una constelación de servicios y actividades en torno al vino y su cultura que sentaran las bases del desarrollo del eno-destino.

Yo añadiría y siempre que tengo ocasión de hablar con bodegueros, restauradores, hoteleros… no me canso de repetirlo: “un recurso enológico no es un producto turístico por sí mismo, hay que crearlo” y remataría con la frase del responsable de turismo del Alentejo “y un producto turístico enológico no convierte un territorio, en destino enoturístico. Hace falta una constelación de productos y servicios generados en torno a la cultura del vino” (salvo grandes excepciones)

Otro de los comentarios que reseñaría de la presentación de actividades del Alentejo en el ámbito enoturístico, fue la dinamización de espacios públicos en torno al vino. Algo así como “Si el visitante no va a la bodega, la bodega irá al encuentro del visitante”. Teniendo en cuenta que la mayor parte de los viajeros que llegan a nuestros museos, bodegas, enotecas etc son viajeros culturales para los que el recurso de vino forma parte de un itinerario cultural (es decir, no hay una verdadera motivación enológica), no está nada mal salir a la calle, a su encuentro y presentarles de una manera próxima y experiencial, la cultura del vino de nuestra tierra.

Cuando escuchaba el tema de sacar la cultura del vino a la calle, me acordaba de Alsacia, una zona que os he comentado más veces, me parece que aparte de sus maravillosos vinos, tiene la gran fortalece de que respira, vive, pinta, siente… el vino en cualquier tienda, en cualquier negocio, en cualquier pueblo, en todos los restaurantes etc.

De paso por Obernai, al sur de Estrasburgo, y paseando por los soportales de la Oficina de Turismo me topé con un grupo de productores locales que invitaban a todos los paseantes a compartir el aperitivo más alsaciano: cerveza artesana o vinos de la zona, foie y pan de especies tan típico del territorio. Era una forma de envolverte rápidamente en el espíritu enológico y gastronómico de la comarca, en un ambiente de amistad y proximidad que refuerza los lazos positivos y genera un vínculo afectivo con el destino. Según me indicaron, esta actividad la hacían varios días a la semana en temporada estival. Iban turnándose los productores que evidentemente aprovechaban la invitación para darte sus tarjetas personales, animándote a la visita y creo recordar que era posible también comprar sus productos, como si se tratara de un pequeño mercado local.
Creo que sacando la cultura del vino a la calle, todos salímos ganando: productores, visitantes, la Oficina de Turismo o las administraciones turísticas y por supuesto el territorio.
Y por cierto, hoy la etiqueta se la he robado a uno de mis vinos favoritos, un vino para tomar de rodillas y descubierto, como decía ¿Balzac? . Un pecado de avaricia beberlo en soledad. Para disfrutarlo sólo es necesario contar con un buen compañero con quien compartirlo y silencio, mucho silencio para escuchar los sonidos de la complicidad y el afecto. ¡Salud, querido amigo!


(c) Alicia Estrada, 2009

noviembre 15, 2009

Enoturismo en Portugal (1)

Tengo que pediros disculpas por el tiempo que he tardado en escribir. Llevo casi tres semanas ausente de este blog y la verdad es que se las he dedicado a fondo a nuestra pasión común, el enoturismo.

En primer lugar tuve la oportunidad de compartir una jornada de trabajo conjunto con los socios del Consorcio de Enoturisme de Penedés. La semana pasada estuve en Portugal, participando en unas jornadas en torno al enoturismo e impartiendo una clase sobre enoturismo en el máster de Turismo de la Universidad Lusófona , el grupo privado vinculado a la formación, más grande del mundo que habla portugués.

Me gustaría comentaros hoy sobre la experiencia portuguesa. Mi mentor en tierras lusas ha sido Ricardo Swinkels de Selected wineries, a quien le agradezco mucho la confianza depositada en mi trabajo. Ricardo es el alma mater de un club de calidad que cuenta con una buena colección de Bodegas y Quintas de alto perfil. Me gusta el concepto de "Club de Calidad" pues favorece la optimización de recursos tanto a la hora de la promoción como de la comercialización. Además todos sabemos que difícilmente una bodega aislada puede tirar de un proyecto enoturístico en una zona. Hace falta masa crítica y contar con varias bodegas en una misma línea de trabajo, seguro que favorece a todos los miembros del club. Una forma de volver a las ventajas de la coopetencia de la que ya hemos hablado en otras ocasiones.

Encontré algunas diferencias entre el enoturismo luso y el de nuestro país. En primer lugar el perfil de las empresas enoturísticas. En Portugal hay un buen número de quintas y fincas que ofrecen enoturismo para un perfil muy alto de viajeros. Muchas cuentan con alojamiento, restauración en la finca y un amplísimo programa de actividades que van desde propuestas de pesca o caza combinadas con el vino, a programas muy creativos, de experiencias artísticas, talleres de tipo histórico que se redondean siempre con la visita a la bodega, la salida al viñedo etc.

Me gustó el descubrimiento de fincas ganaderas y agrícolas que ofrecen conjuntamente con el mundo del vino, la posibilidad de vivir el estilo de vida de campo, el “slow life” del ritmo de la naturaleza a través de los cultivos y el paisaje y especialmente con los productos agroalimentarios de la propia finca. Al final el mundo del vino ¿qué es más que sector primario y agricultura?. Cosas tan difíciles de encontrar aquí y a la vez tan simples, como zonas de picnics en los viñedos, randonées de bicicletas a través de la viña, caminos marcados para recorrer a pie y descubrir la finca etc. me han parecido mucho habituales en Portugal que en nuestro país.

Por el contrario, parece que el enoturismo es menos popular en este país que en el nuestro, quizás vinculándolo al nivel tan alto de las bodegas existentes. Aunque parece haber pequeñas bodegas familiares que abren sus puertas a los visitantes, como ocurre en nuestro país, no me pareció que era el sistema más habitual. De ahí la gran dependencia del enoturismo portugués del cliente extranjero.

Otra tipología de clientes que se citó en las ponencias, al hablar de públicos objetivos del enoturismo fue el de los eventos sociales familiares especialmente bodas. Quizás en nuestro país sea también habitual pero ciertamente no lo conozco.

Os seguiré contando sobre el enoturismo en Portugal. Por la tarde hablamos de enoturismo como producto estratégico y ahí me tocó aportar el punto de vista de nuestro mercado.

(c) Alicia Estrada, 2009

octubre 27, 2009

Comercialización turística en Internet. Nuevas oportunidades para el enoturismo

Me gustaría compartir con vosotros la presentación que hice en Barbastro, con motivo del Congreso de Enoturismo. Esta presentación estaba incluida en el eje temático de las nuevas tecnologías aplicadas a la promoción y comercialización del enoturismo.

Como veréis, se revisan de una forma rápida algunas de las plataformas que podemos utilizar en Internet para vender en unos casos o para desviar tráfico hacia nuestras páginas, el primer paso para convencer al cliente, una vez en nuestra casa virtual, de que compre.
Si os parece, en días próximos podemos compartir algunos comentarios al respecto. Sería estupendo entablar un diálogo con vosotros. ¿Qué os parece este concepto de la doble intermediación -la turística y la tecnológica-? Aquí tenéis la presentación

A modo de conclusiones: Congreso de enoturismo de Barbastro

Aunque la frase resulta manida, dicha al concluir el Congreso de Enoturismo de Barbastro, tiene su lado de verdad, “el congreso no acaba aquí, ahora empieza”. Así es. Tengo la sensación que salimos de allí con algunos deberes en la maleta.

¿Mi valoración personal? Positiva. Construir no es fácil pero creo que situarnos en un mismo foro a los “dos bandos” es ya un paso. ¿Qué cosas destacaría?
  • Creo que el Congreso reflejó la distancia que existe entre el sector vitivinícola y el sector turístico y las grandes dificultades para el diálogo. Me parece en todo caso que no hay que enrocarse y hay que seguir buscando vías de diálogo y encuentros en los que compartir experiencias, conocimiento, problemas etc. Y desde luego no podemos esperar dos año, hasta el nuevo congreso.
  • El sector vitivinícola me parece que continúa sin creer demasiado en el enoturismo. No hay un convencimiento real de sus posibilidades y tras las inversiones en adaptar la bodega, promoción etc. muchos profesionales del sector vitivinícola se están desanimando, al no ver los resultados esperados. La limitada presencia de bodegueros en el congreso puede ser también un síntoma de este desánimo.
  • El mundo web 2.0 está lleno de posibilidades pero también vimos que es un gran desconocido para el sector vitivinícola. Creo que aquí los TUR igual estamos un poco más avezados, pero seguramente la impericia es cosa bastante común en ambos sectores. Hay que ponerse las pilas si queremos acercarnos a nuestros clientes y aprovechar todas las opciones que esta nueva filosofía está poniendo a nuestra disposición. De todas formas me pareció que hubo una buena acogida ante este tema y seguro que las ponencias en torno a la web 2.0 provocaron como poco, la reflexión del “respetable”.
  • Referente a las ponencias, destacaría por la gran importancia que me parece puede tener para nuestro sector, la presentación de la plataforma de Segittur que puede favorecer la comercialización on line de muchas pequeñas empresas y bodegas. Vimos cómo La Rioja ya está trabajando en su implementación y bajo su marca paraguas, numerosas bodegas podrán disponer enseguida de herramientas para vender en la red. A falta de mucha información, la presentación del Club “Saborea España” me pareció un proyecto de tipo más institucional que dirigida directamente a la comercialización, aunque es incuestionable que la promoción es siempre el primer paso de la venta.

Como opinar es gratis, me voy a permitir escribir por si alguien con poder en la organización me lee, algunas sugerencias que yo haría para el próximo evento: Hubiera deseado un tiempo de preguntas y respuestas tras las ponencias, hubiera deseado más presencia del mundo turístico en los debates, hubiera deseado quizás menos ponentes y presentaciones más a fondo, y puestos a pedir, también pediría más caras nuevas en las ponencias, lo cual no siempre es fácil pero hay que intentarlo.

Como resumen, gracias por la invitación a participar y gracias también por sacar adelante un congreso que a pesar de estos comentarios al sector vitivinícola, hay que reconocer que se ha celebrado en Barbastro con el apoyo de una de las DO más punteras del país. Yo le seguiré diciendo a Mariano, su Presidente que juntos, los bodegueros y los de turismo, trabajaríamos mucho mejor y ganaríamos más dinero todos. Pero por mucho que digamos de los ENO, la iniciativa en esta ocasión hay que vincularla además de a la Universidad de Cádiz y otros entes, a las gentes del vino de Somontano. De ellos es gran parte del mérito. ¡Gracias!


(C) Alicia Estrada, 2009

octubre 20, 2009

Ya está aquí el congreso de enoturismo en Barbastro

A las puertas del Congreso de Enoturismo sólo quería comentaros que estaré en Barbastro y que me gustaría mucho poder saludaros si también os vais a acercar a las tierras del Somontano.

Finalmente el programa ha resultado redondo, carnoso, con taninos prometedores que auguran buenos caldos y alguna sorpresa estupenda. ¿Os recordáis que hablábamos en el blog hace tiempo del Club del Producto Saborear España? En ese post reconozco haber sacado todo el armamento para demandar que este Club incluyera también al vino en sus promociones de la gastronomía española. Supongo que así lo han entendido cuando van a elegir el marco del Congreso de Enoturismo para hacer una presentación oficial. ¡Estupenda noticia!

Por otro lado Segittur, la Sociedad Estatal para la gestión de la innovación y las tecnologías turísticas, hará también la presentación, de la plataforma de reservas para el sector enoturístico. Hablamos también de este tema en un pasado post. Creo que ésta puede ser una de las mejores apuestas para la comercialización del mundo del enoturismo.

Agradezco enormemente a Eduardo Serrano, la cabeza web 2.0 de este evento, y a Natalia Gracia, gerente de la DO Somontano, la confianza que han depositado en mi trabajo. Me han dado un sitio de honor en el Congreso, entre grandes representantes del mundo del vino, así que seguro tendré la oportunidad de debatir a favor del diálogo entre ambos sectores y todas esas pequeñas y grandes guerras que compartimos desde hace más de un año, con nuestros comentarios.

Participaré en una mesa redonda en torno a las relaciones entre turismo y viticultura y por otro lado, presentaré una ponencia sobre plataformas de comercialización para el enoturismo en Internet. Espero que esta pequeña aportación, pueda complementar la visión de la plataforma de Segittur. De lo que se trata es de ¡¡Vender!! Y hacerlo muy bien, para que el enoturismo en España, alcance esa fortaleza que todos esperamos. ¡Lo vamos a conseguir! ¿No tenemos los mejores vinos del mundo? ¿No estamos entre los mejores en turismo mundial? Sólo hace falta un poco de acercamiento de ambos sectores para empezar a caminar juntos. Bueno, y alguna otra cosilla, pero si logramos lo primero, el resto está, como dicen los niños, ¡Chupado! (Los de Bilbao, decíamos "Chupau")

¡Nos vemos en Barbastro!


(c) Alicia Estrada, 2009.

octubre 18, 2009

Consumidores y enoturismo 2.0

En el post anterior hablábamos de la Web 2.0 como un nuevo paradigma en la manera de pensar, usar, diseñar y trabajar en Internet. Las empresas Web 1.0 publican contenidos en sus páginas, las empresas Web 2.0 construyen gracias a la participación de los usuarios, y gracias a estos diálogos con el mercado, optimizan y simplifican la toma de decisiones. Por eso a la Web 2.0 se le ha llamado también “Web Social” e “Inteligencia colectiva”, porque está configurada como una multiplicidad de redes de usuarios agrupados, compartiendo intereses comunes. Las empresas que sepan participar en el diálogo y las conversaciones de estas redes, son las que tendrán más sencillo el acertar, son las que más cerca están de los clientes.

¿Y cómo son los usuarios que se hacen fan de nuestras bodegas en Facebook, que comparten fotos en Picasaweb, que comparten videos en Youtube, que dejan sus opiniones de turismo en páginas como Trivago o Tripadvisor, que tienen blogs, que participan en páginas de comunidades como Viajeros Barcelo por poner un ejemplo?

Lo más destacable de este usuario es que no sólo consume, también produce contenidos, opiniones etc. y lo hace sin un afán lucrativo, sólo participando en ámbitos de intercambio de información. Son los Prosumidores, acrónimo formado por la fusión del término inglés “Producer” Productor (Profesional, según otras fuentes) y “Consumer” Consumidor. Por lo tanto PROSUMIDOR = CONSUMIDOR + PRODUCTOR DE INFORMACIÓN.

Recientemente hemos oído hablar de la figura del Proksumidor. Lo leíamos en el blog de Edu William/. Este autor define al Proksumidor, como “Un consumidor activo en el ciclo del conocimiento, que influye directamente en la productividad de las empresas, no sólo vía transacción.” (Piénsese cómo puede influir por ejemplo, el comentario de un bloger sobre un producto o servicio el valor que esto puede tener para la reputación de las empresas). El Proksumidor, une a su condición de Productor y Consumidor, la de Broker, en cuento que interpreta, filtra, combina, recomienda y sirve como intermediario de información para otros clientes.

En este mismo sentido y aportando algún nuevo matiz, se posiciona Tirso Maldonado al hablar de Adprosumidores o consumidores de la web 2.0. El Adprosumidor no sólo consume y comparte comentarios, fotos, videos, música... También evalúa activamente y se convierte en un prescriptor importante, tanto que para el Adprosumidor, la publicidad tradicional de prensa, radio, televisión etc. tiene menor repercusión que para otros segmentos. El Adprosumisor confía más en la experiencia de algún otro usuario similar a él o de su grupo de interés, que en la publicidad que parte del fabricante o proveedor.

Maldonado vincula el prototipo del Adprosumidor, especialmente a la generación de lo que se ha venido en llamar “Nativos digitales”, jóvenes que han nacido en un mundo digital y para los que las TIC’s constituyen su modo habitual de vida, amistad, comunicación, diversión, trabajo, etc. Pero éstos ya son muchos de ellos clientes nuestros. En la segunda oleada del Observatorio del enoturismo de ACEVÍN, la muestra más numerosa de enoturistas, lo constituían personas entre 31 y 40 años, mayoritariamente pues, nativos digitales.

En el mundo del vino estamos empezando a dar gran importancia a foros, comunides, blogs de aficionados etc. Estas herramientas tienen que entrar en el mundo del enoturismo y tenemos que estar abiertos a participar en ellas, predipuestos a fomentarlas y usarlas sin complejos. Algún día nos caerán chaparrones por las deficiencias de nuestras bodegas o el mal servicio de nuestra acogida en el museo del vino o… enfoquémoslas como oportunidades de mejora. Como leía hace poco en algún sitio, siento no recordar el autor, “Pongamos a nuestros clientes a trabajar para nosotros”


(c) Alicia Estrada, 2009.

octubre 13, 2009

Enoturismo y herramientas web 2.0

De todas las bodegas que existen actualmente en España, tan sólo 20 ó 30 mantienen un blog con contenidos de calidad y al día. Esto lo escuché a principios de este año en el wine pleasures celebrado en Sitges. En el 2007 recuerdo que había unas 7000 bodegas censadas en nuestro país, número que habrá crecido. La proporción es por lo tanto, totalmente marginal.

¿Cuántas páginas de comunidad existen surgidas al amparo de un territorio o una DO? No conozco ninguna. En ocasiones me topo con algún bodeguero en páginas de aficionados al vino como verema.com o en páginas de profesionales del turismo como gastronomicum o incluso turismo 2.0 pero ciertamente hay poca presencia del sector vitivinícola en este tipo de herramientas web 2.0 o herramientas sociales.

No sé si todos estáis familiarizados con esta terminología pero os animo a que hagáis los deberes rápido. ¿Por qué hay que actualizarse con las herramientas web 2.0? Si tuviera que daros alguna razón os diría que, ahí están los clientes, ahí está el mercado, a través de estas herramientas hablan, podemos escucharles y sobre todo podemos entrar en diálogo con ellos. ¡Una magnífica oportunidad para conocer sus opiniones a través de sus blogs, de las páginas de comunidad en los que participan, en los grupos o las páginas de fans de Facebook, en twitter, en páginas donde se aúnan por intereses profesionales como xing o http://www.linkedin.com, en páginas donde los viajeros dejan sus comentarios para otros viajeros como trivago.es, en direcciones que comparan precios de servicios y productos como http://www.minube.com/ en el sector turístico etc.!

Otro de los puntos clave que favorecen las herramientas Web 2.0 es el diálogo constructivo con la coopetencia, generar sinergias y crecer conjuntamente apoyándonos en la fuerza del grupo, la cohesión del destino, los agentes del territorio etc.

Hace unos días hablando de este tema con varios bodegueros salieron diferentes explicaciones al desapego del sector por las herramientas web 2.0. y en general por los medios sociales. Por un lado comentaban que el vino es un sector apegado a la tradición, donde las cosas marchan con lentitud y los cambios se producen con cierta parsimonia. ¡Vale! Acepto pulpo como animal de compañía. Hablaron también sobre la falta en la bodega de una figura que pudiera encargarse de esta presencia en medios. Puedo entenderlo en el caso de pequeñas empresas, pero en las grandes pasa lo mismo y entiendo que los recursos no están tan ajustados como en las pymes.

Me acordaba de un artículo que había leído unos días antes de Ryan Opaz sobre este tema y que os animo a compartir y en el que se vuelve a tratar del atávico y carpetovetónico sesgo hispano de “Yo me lo guiso y yo me lo como”. Las bodegas españolas y en general las gentes del vino no tienen costumbre de colaborar y de trabajar juntas de ahí que la información se mantenga en la caja fuerte, no se comparten ni siquiera las opiniones, cuanto menos problemas o soluciones.

Me gustaría hablaros otro día del perfil de los nuevos consumidores, veréis cómo nos están exigiendo salir a los medios sociales, dialogar con ellos y abrirles las puertas no sólo de nuestras bodegas, también de nuestras opiniones, nuestros problemas, nuestras recomendaciones, etc. Son los prosumidores y los adprosumidores. Prometo presentároslos en breve.

(c) Alicia Estrada, 2009
(c) Alicia Estrada